Escalera mirador en la Vall del Paradís

La escalera como mirador: entre el peso de la tierra y la ligereza del aire. La intervención recupera un tramo perdido del Camino Ignaciano en Manresa, uniendo el Pont Vell y la Creu del Tort hasta el Pozo de luz.

La escalera salva los 13 metros de desnivel entre la cueva inferior y la terraza superior, abriendo una nueva mirada de la ciudad hacia el Valle del Paradís, el río Cardener y el macizo de Montserrat. Separada de la roca, se presenta como un elemento permeable, que permite verla a través. Una cortina de redondos de acero filtra el paisaje sin interrumpirlo, generando una tensión sutil entre el interior y el exterior, entre la protección y la contemplación.

Todo el proyecto se articula a partir de un lenguaje material unitario: el acero. La repetición de un único elemento de barra corrugada de Ø 16mm construye toda la escalera. Esta austeridad formal responde a una ética de la medida: utilizar sólo lo necesario, dejar que la materia dialoge con la luz, con el tiempo y con la presencia humana.

La combinación de materiales establece un diálogo entre peso y ligereza, entre materia y aire. El pavimento, también de redondos de acero, se coloca sobre las preexistencias, dejando respirar el terreno y permitiendo el drenaje natural del agua.

Ubicación

C / Nou de Santa Clara, 44. Manresa

Año del proyecto

2025

Fotografias y vídeo

© Adrià Goula